Aspectos a considerar antes de comprar una casa

Aspectos a considerar antes de comprar una casa

Una de las prioridades de muchas personas es llegar a tener su casa o departamento propios. De hecho, hay quienes piensan que pagar renta es simplemente tirar su dinero a la basura (no es así). Entonces prefieren sacar un crédito casi sin enganche, a muy largo plazo, y optan por pagar más del doble del valor de la casa en intereses (lo cual también podría verse como tirar el dinero a la basura).

Por eso, muchos compran apretándose demasiado el cinturón, comprometiéndose a una mensualidad que les ahorca, por un plazo demasiado largo, para comprar una casa que quizás puede poner en jaque la viabilidad de la familia en poco tiempo. He conocido gente que lo hace, incluso, endeudada y sin ningún tipo de colchón. Hacerlo es correr un riesgo enorme y poner en peligro el patrimonio.

Por ello, es importante pensar antes de actuar y tomar en cuenta estos aspectos:

• Tener nuestras finanzas personales en orden. Antes de pensar en comprar una propiedad, necesitamos tener nuestras finanzas en orden. Esto significa no tener ninguna otra deuda (ni tarjetas de crédito, ni el carro) y contar con un fondo para emergencias que por lo menos cubra tres meses del gasto familiar. También debemos tener muy claras nuestras prioridades y hacer un presupuesto que nos permita saber qué tendríamos que sacrificar para poder pagar ese inmueble. No deberíamos posponer, por ejemplo, el ahorro para el retiro, porque perderíamos tiempo valiosísimo.

• Saber cómo opera un crédito hipotecario. Es increíble, pero frecuentemente recibo preguntas de personas que quieren saber si pueden dar pagos anticipados sin penalización. No puedo saberlo porque no sé qué producto contrataron (los créditos mantienen las condiciones de contratación, pero la oferta de los bancos para nuevos productos va evolucionando, entonces es imposible saber qué fue lo que esas personas contrataron ocho años atrás).

• Saber cómo se calcula la mensualidad los intereses (siempre es sobre saldos insolutos) y conocer cómo funciona una tabla de amortización es fundamental para poder saber, por ejemplo, qué impacto tendría un pago anticipado. Saber qué condiciones se requieren para ello (algunos bancos piden que el pago adicional sea por lo menos una mensualidad) y si hacerlo reduce el plazo o la mensualidad y qué conviene más es muy importante, antes de contratarlo. Muy importante: los gastos notariales e impuestos que se deben pagar, mucha gente no los toma en cuenta.

Es sano contar con un buen enganche para que el adeudo sea el menor posible. Recomiendo contar por lo menos con 20% del valor de la propiedad (aunque el banco acepte menos), buscar un crédito a no más de 15 años (la diferencia en mensualidad con el de 20 no es tanta y seguramente si no podemos pagar la de 15 años es un indicador de que nos estamos apretando demasiado). Obviamente, tenemos que cuidar la tasa de interés (la menor posible), pero no sólo ello, sino también los gastos adicionales (hay créditos que cobran una comisión fija mensual, además del costo de los seguros que pueden variar significativamente no sólo en precio, sino en condiciones).

• Analizar nuestra capacidad para generar ingresos en el largo plazo. El mundo de hoy es muy volátil. Un día una persona puede estar muy segura en su empleo y al día siguiente ser liquidada ante un amplio programa de recorte de personal. Un error muy común de la gente es olvidar esta parte. Las hipotecas suelen ser créditos a muy largo plazo y uno debe estar seguro de poder generar el flujo de efectivo suficiente para poder hacer frente a sus obligaciones durante ese periodo.

• Determinar si el momento es el adecuado. Muchas veces, sobre todo las personas que por primera vez quieren comprar, basan su decisión en lo que dicen los vendedores.

Ellos son personal entrenado para convencernos de que nos están ofreciendo una verdadera ganga y de que seguramente una casa propia nos dará muchas satisfacciones y consolidará nuestra familia. Ellos conocen técnicas de venta capaces de hacernos olvidar la seriedad con la que tenemos que tomar una decisión como ésta. Nunca debemos dejar de analizar todos los aspectos, inclusive el de nuestro momento. Tal vez hayamos estado pensando en poner un negocio. Tal vez no pensemos quedarnos mucho viviendo en esa propiedad y tenemos la perspectiva de cambiarnos de ciudad en menos de cinco años. Todos esos componentes deben ser analizados: comprar una casa siempre representa un costo de oportunidad.

• Adquirir la casa que realmente se requiere. En nuestro país, muchas constructoras suelen hacer grandes residenciales de lujo (muy bonitos), en zonas de difícil acceso y con un entorno desolador. Compran enormes terrenos en zonas periféricas relativamente cercanas a grandes avenidas, construyendo casas y departamentos que venden a precios exorbitantes. Antes de comprar cualquier inmueble, debemos considerar nuestras necesidades reales, visualizando la operación como una compra de largo plazo. ¿Realmente los alrededores se van a desarrollar? ¿Logrará conservar e incrementar su valor? ¿Cuál es el costo de la vivienda en otras zonas con un entorno más positivo?